El interés de Marsans no es nuevo, la empresa se retiró en febrero de la puja por Spanair decepcionada por la decisión de SAS de subastarla en lugar de entrar en una negociación directa, como parecía después de que Gonzalo Pascual vendiera a la escandinava su último cinco por ciento de la compañía que fundó.
En junio, SAS interrumpió el concurso al no encontrar satisfactorias las propuestas planteadas.
Según datos de Spanair, el accidente de Barajas aumentará entre 30 y 60 millones de euros las pérdidas de una compañía inmersa en un Expediente de Regulación de Empleo de 1.200 trabajadores, y que para SAS sólo supone un problema de difícil solución..
Marsan aguarda del Ejecutivo español todas las ayudas diplomáticas posibles en Argentina, donde la posición de Marsans es muy delicada y de donde no quiere irse con las manos vacías por la recompra de sus acciones, poseía el 95 por ciento, en la renacionalización de Aerolíneas Argentinas.
Redacción Portal del Uruguay
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