cuestionando al Ministro Rossi en sala e insistiendo sobre las observaciones del Tribunal de Cuentas.
Con el mismo celo que muchos políticos, rasgan sus vestiduras para defender la imagen del país ante los inversores - para muestra vale un Botnia- a muchos, se les está olvidando que Leadgate Investment es un consorcio inversor.
Hay negocios o emprendimientos que son, más firmes o más débiles, dependiendo de las circunstancias; precisamente, las dos empresa nombradas hasta ahora, representan el mejor ejemplo.
La solidez del emprendimiento de Botnia, ha resistido hasta ahora, el embate de uno de los países con más peso en la región como Argentina y se apresta a encender su controvertida chimenea, a pesar de todo, piqueteros incluídos.
Para llegar a distinguir y comprender los factores desencadenantes, los motivos que generaron la fragilidad de la septuagenaria PLUNA, acentuada en los últimos años, se requiere de buena memoria.
Hasta el momento actual -más allá que el negocio sea discutible- se había conducido a la aerolínea de bandera con una negligencia -salvo breves y escasos períodos- alarmante, una negligencia directriz que sólo pudo ser disimulada, a lo largo de los años, por el inestimable valor de los recursos humanos que fueron los que, escribieron día a día, la historia de PLUNA.
Los vociferantes opositores de hoy, fueron a lo largo de la mayoría de los setenta años de PLUNA, los discretos e ineficientes conductores del híbrido volador.
Muchos de los que hoy ponen el grito en el cielo, fueron los hacedores del desatroso negocio con Varig y sus consecuencias.
Lo cierto, lo real, las razones por las cuales hace pocos días, -luego de entrevistar a Campiani- declaramos otorgar carta de crédito a la nueva gestión, son simples: Leadgate ya invirtió 15 millones de dólares y cuenta con una carta de crédito del Crèdit Suisse, hasta abril, por otros diez millones de dólares; ya se ordenó la compra de nueva flota -ahora ya no sirve seguir cuestionando a los Bombardier, recuérdese, fuimos los primeros- y lo más importante: la inmensa mayoría de los funcionarios de la empresa, se puso de acuerdo con la conducción y se aprestan a dar la pelea.
Entonces, claramente, no seríamos nosotros si dijésemos que hay que "cajonear" lo actuado y dejar hacer; no nos reconoceríamos si desde esta humilde tribuna pretendiésemos abortar la discusión democrática; pero, también somos nosotros los que decimos que hay que manejar con prudencia los cuestionamientos y no gritar con liviandad buscando únicamente rédito político y reiteramos: apelar a la buena memoria. Nos vemos.
