Partiendo del lema elegido para la oportunidad: "El turismo abre las puertas a las mujeres", entendemos que hay lugar para la reflexión.
Somos de la idea, desde siempre, que el mejor homenaje y reconocimiento que se le puede hacer a la mujer, es dejar de considerarla, como en este caso, como un sector diferente.
Si es preciso abrir alguna puerta es porque la misma está cerrada; quienes abren la puerta al parecer, son los hombres, de lo que se deduce que el turismo es manejado por hombres ¿ es así?.
En el propio mensaje del Secretario General de la OMT - a quien no le adjudicamos segundas intenciones, por el contrario, creemos que se inspira con la mejor -,se puede leer: "Las mujeres ocupan toda clase de puestos de trabajo, desde artesanas o guías hasta consejeras delegadas y presidentas de consejos de administración, en países y empresas de todos los tamaños del
mundo entero. En los últimos años, las mujeres han incrementado su cuota en la población activa hasta ocupar tantos puestos de trabajo como los hombres, y ese aumento ha sido más fuerte en los países pobres y en campos como la artesanía y el desarrollo comunitario, que están estrechamente vinculados con la conservación de la cultura. Unos estudios recientes han demostrado que, en ciertos países de África, hay mujeres que ocupan cargos de directoras de hoteles, presidentas de juntas de turismo, directoras de compañías aéreas, gerentes de áreas protegidas, secretarias jurídicas e incluso ministras de turismo.
Si quisiéramos agregarle humor, a esta parte del mensaje le estaría faltando una frase del tipo : "Son casi tan perfectas como los hombres".
Hemos tenido la felicidad que nos pariese una mujer excepcional; la vida nos regaló como compañera de ruta, a la mejor mujer que nos pudiese haber caído en suerte; con ella, dimos vida a otra mujer, de la que sólo podemos sentir orgullo en todos los aspectos. No se nos ocurriría homenajearlas, escasamente por su género; lo hemos hecho, lo hacemos en este artículo y lo seguiremos haciendo toda la vida, al reconocerlas especialmente como madre, esposa e hija respectivamente, como seres humanos excepcionales, es decir, como personas, más allá del género.
Este quiso ser nuestro homenaje. Nos vemos.
