 |
 |


 |
 |
PERFIL
El diseño del perfil del
producto Uruguay Destino Turístico deberá ser de las primeras acciones a
encarar. Hasta el presente, hemos intentado promover (?) a nuestro país como
un destino natural, con un nítido protagonismo de Punta del Este; en segundo
lugar, el resto de la costa. La mayoría del material gráfico y audiovisual
que se envía al exterior tiene esa característica. Obviamente, la imagen que
hemos trasmitido entonces, es que este destino se compone prácticamente, de
modo excluyente, de sol y playa.
Los últimos años nos han deparado estadísticas concluyentes: un poco de
movimiento en diciembre, el punto más alto en enero, marcado descenso del
flujo en febrero y más nada. Ese pobrísimo aprovechamiento de nuestros
recursos, conforma prácticamente, las 2/3 partes del ingreso total en
turismo y por consiguiente en divisas. Sin dejar de reconocer y potenciar
inteligentemente a nuestro principal balneario y al resto de la costa,
nuestra propuesta en este tema se basa en la necesidad de diseñar, por
primera vez, un producto integral. Todo el territorio, todo el año.
Debemos subdividir el mapa en regiones turísticas o sectores; dentro de cada
región o sector, identificar cada subproducto; establecer, en todos los
casos, temporadas: alta, media y baja.
Veamos entonces cuales son, a nuestro entender, las cuatro regiones:
a) MONTEVIDEO. Nuclea a la mitad de la población; es, en infraestructura,
por lejos, el enclave más desarrollado y apto para convertirse por sí sola,
en subproducto independiente. Reúne una oferta hotelera, gastronómica,
artística y de servicios que posibilita cubrir expectativas muy interesantes
para visitarla durante todo el año.
Analicemos sus posibilidades:
-Arte y espectáculos. El renovado Teatro Solís se sitúa a la altura de los
mejores de la región; es la sede natural de la Comedia Nacional, cuya
programación, convenientemente promocionada y difundida puede convertirse en
atracción para los visitantes al igual que lo que representa la Orquesta
Sinfónica Municipal. El aún inconcluso Complejo Auditorio del S.O.D.R.E.,
podría convertirse en un punto de referencia obligada para la región con una
programación de ópera y ballet de categoría. Esta sugerencia, que podría
verse como algo irrealizable, nos obliga a recordar que existió hace varias
décadas, en el antiguo Estudio Auditorio. La multiplicidad de salas
teatrales, el prestigioso Teatro Independiente nacional, conforma otro de
los aspectos salientes de la eventual oferta cultural. Las salas de
exposiciones existentes pero sobretodo, el riquísimo patrimonio que
representa la obra de nuestros artistas plásticos históricos, enriquecido
permanentemente por la fecunda y destacada labor de los contemporáneos,
termina de conformar un universo artístico envidiable y como vemos, casi
desaprovechado.
En el rubro espectáculos, se destaca notoriamente lo que se ha convertido
ya, en una de las muestras más concluyentes de nuestra identidad: el canto
popular y el carnaval. Imaginamos una increíble programación invernal en
salas como la Zitarrosa, Cine Plaza, Notariado, El Galpón, hasta en el mismo
Solís, con actuaciones de nuestros más destacados intérpretes populares y
hasta la posibilidad de montar magníficas comedias musicales con la base de
lo que es el movimiento de parodistas, humoristas , murgueros, negros y
lubolos y, obviamente, revistas.
Me he preguntado muchas veces, cómo es posible que en nuestra capital, el
verano sea temporada baja… Del otro lado del río (con tu permiso, Drexler),
existe un mercado potencial que normalmente no puede acceder a Punta del
Este ni a Mar del Plata. Se me ocurre la otra pregunta: ¿qué ocurriría si a
ese mercado vamos a ofrecerle las playas montevideanas y Carnaval Uruguayo
durante enero y febrero?
-Ferias, Congresos, convenciones y turismo de negocios. Si bien no sea lo
ideal, contamos con una infraestructura más que aceptable para trabajar en
este aspecto. Es en este rubro donde más se justifica nuestra prédica por la
concreción de un Calendario Nacional de Eventos.
-Megaespectáculos. Tuvo que darse el hecho coyuntural de que una empresa de
este rubro, argentina, especulando con la idea de sortear la carga
impositiva de su país, dejase entrever la posibilidad cierta de que la etapa
de la gira mundial de los Rolling Stones, se trasladase de Buenos Aires a
Montevideo, para que caigamos en la cuenta de que tal eventualidad podría
convertirse en realidad. De pronto, todos, ciudadanos comunes y
funcionarios, la prensa especializada y la no tanto, comenzamos también a
especular al respecto. Cabe preguntarse entonces: ¿además de los Rolling,
cuántas otras atracciones hay en el mundo que podríamos “importar”
puntualmente?
b) Costa fluvial y atlántica. Desde Salto a Rocha; pasando por Paysandú, Río
Negro, Soriano, Colonia, San José, Canelones y Maldonado. A pesar de las
diferencias notorias en lo que refiere a ubicación geográfica por un lado y
principalmente, a la corriente acuática que conforma el perfil de balneario
de cada zona por el otro, creemos que todos los departamentos involucrados
deberían estar integrados en una misma región turística. Habría que diseñar
los subproductos de manera que quede establecido el aprovechamiento ideal de
cada uno en las diferentes temporadas. Por ejemplo, sostenemos que para la
temporada estival, atendiendo las características específicas de cada zona,
se debería diseñar la presentación del producto en forma global. Para las
temporadas media y baja, sustituir radicalmente la presentación de la
oferta, apuntando a otros recursos, nítidos, ya existentes en cada zona en
particular: zonas termales; festivales; actividades rurales; eventos
deportivos; caza y pesca, etc.
c) Turismo rural. Es éste, de alguna manera, el sector más característico
para ofrecer al mercado internacional, debiendo presentarlo de manera tal
que los subproductos, sean todos y cada uno de los establecimientos
habilitados a tales efectos. Si bien este sector ha logrado captar un
interesante flujo desde su instalación, entendemos que insertándolo en el
producto Mercosur Destino Turístico debería obtener mejores resultados. Lo
visualizamos como referente de la oferta similar que mantienen en Argentina.
d) Cuarta región. Estaría conformada por el resto de los departamentos que
no suponen, en primera instancia, un atractivo turístico para el mercado
externo por sí mismos. Serían los departamentos de Artigas, Rivera,
Tacuarembó, Cerro Largo, Durazno, Flores, Florida, Treinta y Tres y,
Lavalleja. Potencialmente, la mayoría reúne eventuales posibilidades al
respecto. Como ejemplo basta citar, las compras en Rivera; el Iporá y San
Gregorio en Tacuarembó; las centrales hidroeléctricas; las sierras de Minas
y los prestigiosos festivales folklóricos, de Canto Popular y de Rock, en
varios de ellos. Esta región, a priori, sería la recomendable para pensar en
la instalación de parques temáticos.
Una vez establecida la subdivisón del territorio en regiones turísticas,
deberemos determinar los diferentes subproductos. Tomemos como ejemplo a la
región Montevideo. Los eventuales subproductos serían:
- Temporada teatral.
- Exposiciones
- Ferias, Congresos y Convenciones
- Temporada lírica y ballet
- Eventos deportivos
- Canto popular
- Comedias musicales
- Mega-espectáculos
- Carnaval
- Sol y playa
- Compras
- La noche
Una vez conformados los subproductos, habría que establecer la demarcación
de temporadas en cada región.
Concluida esta etapa, estaríamos ante la presencia del producto Uruguay
Destino Turístico, válido para ser ofrecido al mercado regional y base para
la inserción, esta vez, como subproducto del objetivo principal que debería
ser, la conformación del producto Mercosur Destino Turístico, con nuestro
país en el rol de cerebro, gestor y coordinador. El principal objetivo de
esta sugerencia en cuanto al diseño del perfil del producto es, poder contar
con un elemento clave para ponernos a trabajar en la optimización de nuestra
oferta turística integral; orientar todo el esfuerzo y la creatividad en la
búsqueda de ampliar de tal manera nuestras posibilidades, que podamos algún
día, llegar a la meta que sugerimos en el capítulo del marketing:
multiplicar el resultado en base al óptimo aprovechamiento de nuestras
posibilidades para lo cual contamos -como también está establecido en el
referido capítulo-, con el resto del departamento de Maldonado y los nueve
meses restantes del año, así como, con los otros dieciocho departamentos y
los doce meses del año.
Volver
|
 |
 |




 |