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EL CONFLICTO
CON ARGENTINA Y SU INCIDENCIA DIRECTA EN EL TURISMO.
URUGUAY NO
PUEDE SOPORTAR DOS VERANOS CONSECUTIVOS CON DIFICULTADES PARA QUE INGRESEN
TURISTAS.
El autor, columnista de
Editorial Turística, periodista especializado en turismo con más de veinte
años en la profesión y más de cuatro décadas de vinculación con la
industria, decide expresar en el siguiente artículo, su pensamiento en
referencia al tema del título.
Por diferentes motivos, entre ellos, no involucrar al medio pero,
fundamentalmente, eximirse personalmente del cuidado que implica el
tratamiento abierto de estos temas cuando lo que se escribe toma estado
público, decide que el presente, sea un artículo de carácter reservado,
dirigido estrictamente a personas e instituciones vinculadas con el sector.
Esta decisión, se basa en la idea de propiciar una reacción de todos quienes
están directamente ligados con el turismo en el Uruguay, para ponernos
todos, sin distinción de banderías, ni clasificaciones de ninguna índole, a
trabajar para tratar de evitar lo que sería un resultado catastrófico de
confirmarse las presunciones personales al respecto.
MI LECTURA DEL CONFLICTO Y UNA MIRADA HACIA ADELANTE
Desde hace muchos años, vengo sosteniendo que la dependencia casi exclusiva
de nuestro país, del mercado argentino en los resultados de los ejercicios
anuales en materia turística, es una práctica casi suicida.
En reiteradas ocasiones he manifestado que si Argentina se resfría a
nosotros nos viene pulmonía. Pues bien, el conflicto a causa de la
instalación de las Plantas de Celulosa en Fray Bentos, supera la categoría
de resfrío,.directamente, se transforma en pandemia; puede llegar a ser tan
o más importante que la aparición de aftosa.
Lo realmente preocupante es el carácter nacional que ha tomado la
reivindicación de la gente de Gualeguaychú, avalada y oficializada por el
presidente Kirchner.
Personalmente, baso mi alarma , precisamente en el mandatario argentino.
Estoy seguro que ni el mismo previó que este conflicto tomase los ribetes
actuales pero, aunque suene paradójico, fue él, personalmente quien le
asignó carácter nacional y prueba de ello fue lo manifestado hace pocos días
en el acto de la ciudad de Gualeguaychú.
En el año 2007 hay elecciones presidenciales en la República Argentina y
todos sabemos lo que se juegan Kirchner y el kirchnerismo en esa instancia.
Autocolocado en el “muchachito” de la película, con la aureola de “pesado”
que ha dejado trasuntar a propios y extraños acerca de si mismo...¿alguien
supone que habrá de “bajarse” de alguna manera de la controversia?
Personalmente estimamos que en lugar de ello, la propia idiosincrasia de
ciertos sectores del pueblo argentino, nacionalista, bullanguera y en
algunos casos “barra brava” (recordar el conflicto de Beagle y la guerra por
Las Malvinas), habrá de exigirle aún más protagonismo y mayor distancia de
una solución pacífica.
No cabe en ninguna mente sensata hacer lugar a las hipótesis de conflicto
armado divulgadas supuestamente por los servicios de inteligencia de Brasil
pero, no habría que descartar el agravamiento de la tensión en las
relaciones bilaterales entre Argentina y Uruguay.
No nos debería llamar la atención que tanto Kirchner como los principales
protagonistas del gobierno argentino, de aquí en más, tengan expresiones
agresivas como las ya manifestadas anteriormente hacia nuestro gobierno,
hacia las empresas en cuestión y demás.
El tratamiento del diferendo por parte de la Corte Internacional de Justicia
que se iniciará el próximo mes en La Haya, sin dudas, accionará como
combustible para avivar el incendio.
Mientras todo esto se va a desarrollar sin dudas, en los próximos días,
nosotros, ¿qué vamos a hacer? ¿vamos a esperar a ver que pasa?, ¿ vamos a
llegar a la próxima temporada rezando?
Como si se tratase de un desastre climatológico, deberíamos conformar algo
similar a un “Comité de Crisis” y ponernos a trabajar en la búsqueda de
soluciones sustitutivas a la eventual retracción del turismo argentino en la
próxima temporada.
Nadie puede asegurar que no se vuelvan a bloquear los puentes y lo que es
peor, con más tiempo y mayor proyección, no habría que descartar que se
tomen medidas para boicotear la temporada en el este, además de la del
litoral.
Todos sabemos que la gran mayoría del pueblo argentino profesa cabalmente
sentimientos fraternales hacia nuestro pueblo y viceversa pero, la coyuntura
nos indica que el protagonista no es precisamente el pueblo, es la
dirigencia de turno del vecino país que sola, sin planificar con
inteligencia, se ha metido en este cuello de botella, en este callejón sin
salida.
Me gustaría sinceramente que mis presunciones fuesen equivocadas; aceptaría
con sumo agrado que se me critique y hasta se me tilde de alarmista si nada
de lo que digo sucede y la próxima temporada es un éxito. Lo que no me
perdonaría, bajo ningún concepto, sería que ocurra lo que me temo y yo no
hubiese hecho ni dicho nada.
Los formadores de opinión, los comunicadores, están obligados a analizar y
criticar ; los hombres bien nacidos, los que quieren el bien común, también
están obligados, por su propia conciencia, a sugerir, a proponer, a
advertir, en una palabra, a jugarse, es lo que pretendo hacer con esta
reflexión. Me encuentran en herrerantonio5@hotmail.com , nos vemos.
N. de R.: Este artículo ha sido enviado a : Ministerio de Turismo; División
Turismo de las Intendencias Municipales de todo el país; AFEET; AGHU; AHRU;
ANETRA; ASARA; AUDAVI; AUCA; AUDEB; AUDOCA; AGTM; Bureau de Montevideo;
Cámara Uruguaya de Turismo; Cámara de Comercio de la Aeronáutica; CEPROTUR;
CIHTU; UAVI y diferentes personalidades de la actividad.
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